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¿Por
qué hay Embarazos que se interrumpen espontáneamente?
Desafortunadamente no todos
los embarazos terminan con el nacimiento a término.
Del 15 al 20 % de todos los embarazos de mujeres menores
de 35 años terminan en abortos. A medida que aumenta
la edad aumenta el riesgo de aborto, siendo en las mujeres
de 40 años aproximadamente 50%. El riesgo de
pérdida del embarazo es mayor en las pérdidas
reiterativas. Ejemplo: toda mujer por
debajo de los 30 años, tiene un riesgo de 13% de
perder su primer embarazo. En cambio para el segundo embarazo
el riesgo será del 17% y para el tercer embarazo
del 38%.
Como este riesgo es tan alto, lo aconsejable es
estudiar a la pareja luego de dos abortos independientemente
de la edad de la mujer.
Existen dos causas mayores en el aborto recurrente, una
es el embarazo mal engendrado por una anomalía
cromosómica, que frena selectivamente su desarrollo.
La mayoría de las pérdidas ocurren antes
de la novena semana.
Para conocer si un embrión está mal constituído
se deberá estudiar cromosómicamente al producto
abortado. Si no fuera posible, el cariotipado de la pareja
es una alternativa válida ya que lo que interesa
es saber si la pareja tiene mayor riesgo de engendrar
embarazos de mala calidad y si tiene posibilidades de
embarazos normales. La otra causa importante de aborto
recurrente es el ambiente en el cual crece el embarazo.
Los problemas hormonales, los anatómicos del
útero, los infecciosos y los inmunológicos
pueden producir la pérdida del embarazo.
CAUSA INMUNOLOGICA DE LA FALTA DE LA IMPLANTACION Y
PERDIDA DEL EMBARAZO:
La pérdida del embarazo y la falla en la implantación
puede deberse a una respuesta inmunológica anormal
de tipo autoinmune o alloinmune.
El embarazo representa una mezcla de cromosomas, proveniente
la mitad de la madre y la otra mitad del padre.
Las mujeres con desórdenes autoinmunes pueden rechazar
el embarazo, esto significa que rechazan sus propias proteínas.
En cambio en el desorden alloinmune, la madre está
rechazando las proteínas producidas por la contribución
genética del marido.
Ambos tipos de trastornos pueden detectarse con pruebas
en sangre. Los desórdenes autoinmunes en la mujer
se descartan con las determinaciones de los anticuerpos:
antifosfolípidos, antitiroideos, antinucleares
y anticoagulante lúpico.
Los desórdenes alloinmunes con la detección
de anticuerpos bloqueadores, de las células
natural killer y con el test embriotóxico.
Si se detecta en la mujer cualquier variedad de anticuerpo
antifosfolípido positivo, nos indica que la misma
podría tener riesgo de aborto, pérdida en
el segundo trimestre, retardo de crecimiento intrauterino
o preeclampsia.
Además estas mujeres podrían tener endometriosis,
falla ovárica prematura, reiterados fracasos de
F.I.V. o infertilidad inexplicable. Con tratamientos
adecuados, la tasa de nacidos vivos aumenta el 70 u 80%.
TRATAMIENTO DE LOS FACTORES INMUNOLOGICOS
AUTOINMUNE:
El tratamiento para los factores autoinmunes incluye:
Heparina entre 5000 y 10000 unidades cada doce horas por
vía subcutánea, Aspirina 100 mg/día
y Prednisona 40 mg/día. Otra posibilidad exitosa
es la inmunoglobulinoterapia intravenosa, muy efectiva
pero costosa.
ALLOINMUNE:
a)
Anticuerpos Bloqueadores: la mujer con problemas
alloinmunes puede no reconocer el embarazo o bien desarrollar
una respuesta inmunológica anormal.
Para no reconocer al embarazo como extraño debe
de elaborar anticuerpos bloqueadores. Estos anticuerpos
reaccionan específicamente con los antígenos
del material genético del padre del embrión
en desarrollo protegiéndolo.
Las mujeres que no tienen anticuerpos bloqueadores, pueden
inmunizarse con glóbulos blancos del marido o con
administración de inmunoglobulinas o bien inmunizarse
dos veces a la semana con óvulos de plasma seminal
del marido desde antes de la concepción hasta las
28 semanas.
b)
Natural Killer: las células natural killer
producen una sustancia llamada TNF (tumor necrosis factor),
que es tóxico para el desarrollo del feto.
Por lo tanto, los pacientes con altos niveles de estas
células tienen riesgo de falla de implantación
y aborto. La proporción de estas células
se determina con la determinación del inmuno fenotipo
reproductivo (RIP) investigando al marcador CD56+.
Los pacientes con alta actividad responden muy bien al
tratamiento intravenoso con inmunoglobulina Ig IV.
c)
Test Embriotóxico: las células sanguíneas
producen citoquinas, de las cuales algunas estimulan el
crecimiento de las células y otras lo inhiben.
El test embriotóxico está dirigido para
detectar las citoquinas que inhiben el crecimiento embrionario.
El tratamiento con 500 mg/kg peso por mes de inmunoglobulina
IgIV desde antes de la concepción hasta las 28
semanas del embarazo es efectivo.
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